Tú no eres tus pensamientos

¿Te has dado cuenta alguna vez de que estás teniendo pensamientos críticos, enjuiciadores, llenos de miedo y de intranquilidad? ¿Y te ha preocupado esa sensación de no poder pararlos, como si se tratara de un mal estribillo que te bombardea durante horas o días? Si es así, este artículo es para ti.

Según estudios científicos, tenemos unos 60000 pensamientos al día y la mayoría son negativos, repetitivos y del pasado. Son, en gran medida, la causa de nuestros problemas y de por qué no podemos solucionarlos.

Nos han enseñado que los pensamientos negativos son malos, que son tóxicos, que “bajan tu vibración”, que te bloquean y cosas parecidas; nos han dicho que para tener seguridad y confianza en nosotros mismos, debemos rechazarlos y eliminarlos de nuestras mentes.

Así, la mayoría de la gente no entiende todo este rollo del pensamiento negativo porque, en primer lugar, no entiende lo que son los pensamientos negativos; son frases cortas que nos repetimos con frecuencia y que nos creemos totalmente,  que no cuestionamos, y no somos capaces de reconocer su naturaleza íntegramente irracional.

Los pensamientos negativos son muy poderosos y sutiles, con mucha frecuencia ni nos damos  cuenta de que los tenemos. Y la felicidad no depende de los pensamientos que tenemos, sino de lo que hacemos con ellos.

Por lo tanto, la primera parte del ejercicio del cambio consiste en reconocerlos. ¿Cuáles de los siguientes tipos de pensamientos reconoces habitualmente en ti?

Filtraje: pensamientos que aparecen cuando filtramos las situaciones que vivimos y le damos más importancias a los detalles negativos, a lo que no nos gusta,  sin prestar atención a los detalles positivos.

Comparación: la tendencia de compararnos con alguien poniéndonos siempre en un nivel inferior.

Pensamiento Polarizado: ver las cosas o blancas o negras, una visión extremista sin término medio. Algo es bueno o malo, correcto o incorrecto,…sin tener en cuenta otras valoraciones.

La lectura de la mente: cuando creemos saber lo que piensan los demás, especialmente acerca de nosotros, en sentido negativo.

Pensamiento catastrofista: una manera de comprender los hechos que tiende a magnificarlos, imaginar las peores consecuencias así como posibles desastres.

Culpabilidad: tendencia a echar la culpa de un problema a otras personas, a la situación, a la vida o, en el extremo contrario, echarnos la culpa a nosotros mismos.

Etiquetas: se generaliza una cualidad negativa para referirse o describir a alguien en particular, a uno mismo o a un grupo.

No Recompensa: sentir que nos sacrificamos por los demás esperando recibir una recompensa o algo a cambio.

Permisividad: aquellos pensamientos que nos dan permiso para no cumplir con obligaciones y responsabilidades. Nos justificamos.

Sobre-generalización: sacar conclusiones generalizadas a partir de un evento único que sucedió alguna vez. Son juicios extremistas con predicciones basadas en incidentes aislados. Suelen expresarse con estas palabras: nunca, siempre, todo, jamás, nadie, todos...

Cambio: se exige un cambio a otra persona o a sí misma para que todo se solucione. Ej. “Si él dejase de… todo estaría bien”.

El complejo del “debería”: el uso de palabras como tengo, debería de, necesito, tengo la obligación de…, suponen una carga para la mente, creando pensamientos negativos nos victimizan.

Ésta es sólo una manera de clasificar los pensamientos que me parece clara y útil para tomar consciencia de su existencia. Supongo que has reconocido muchos de estos tipos de pensamientos negativos que tienes habitualmente.

Pero no te preocupes, hay buenas noticias:

 

Es normal tener pensamientos negativos automáticos

Los pensamientos negativos son parte del funcionamiento humano. Como ya he dicho, la mente piensa miles de pensamientos al día y la mayoría de nosotros estamos inundados de pensamientos negativos. Incluso los que parecen positivos, como “Soy inteligente porque he aprobado el examen”, pueden esconder un pensamiento negativo, ya que refuerzan una creencia limitante: “si no apruebo no soy inteligente”. 

Las creencias limitantes irracionales, o inconscientes, no son más que nuestros pensamientos más enraizados; muchos se instalan en nuestra mente durante nuestra niñez, pero no siempre es el caso, también puede ser algo que se haya incorporado en nuestra vida a través de alguna experiencia u opinión.

Estas creencias actúan como los filtros de una cámara, cambiando la forma en la que vemos el mundo y a nosotros mismos. Controlan muchos de nuestros pensamientos y comportamientos, sin que seamos conscientes de ellas, y nuestra biología se adapta a estas creencias.

Nuestras creencias inconscientes son así de poderosas, por eso la localización y cambio de creencias es parte esencial en una consulta de BioNeuroEmoción©

 

No tienes que creerte tus pensamientos

Tu mente quiere que creas que tus pensamientos son verdad. Una de las maneras en que lo hace es haciéndote creer que tú eres tu mente. Lo cierto es que tu mente es tan solo una parte de ti, y la puedes utilizar como una herramienta para sanar y crecer.

Si, como hemos visto, todos tus pensamientos y percepciones están filtrados a través de tu sistema de creencias, es este filtro el que causa los pensamientos negativos. Por lo tanto, cuando estas en un proceso de sanación y crecimiento, lo que estás haciendo es cambiar este filtro.

Si prestas atención, puedes darte cuenta de que tú eres esa parte de ti que está por debajo de esos pensamientos y es capaz de observarlos, eres “el observador”. Esta parte de ti nunca cambia y no necesita hacerlo, es perfecta, tú eres perfecto.

Como hemos visto, una de las cosas más útiles que puedes hacer es ser capaz de separar tus pensamientos –tu mente- de tu sentido de identidad. Si realmente quieres tener menos pensamientos negativos, deja de escucharlos, no los alimentes con tu atención.

                                                                   

Sientes paz cuando tu mente se aquieta, en los momentos, no importa lo breves que sean, en que recuerdas que no tienes que creer tus pensamientos.

 

Cómo manejar los pensamientos negativos: Las cuatro preguntas y las inversiones

Si no eres el “pensador”, sino el “observador” de tus pensamientos, puedes tomar conciencia de ellos.

Para empezar, acepta que la mente piensa lo que piensa. Intentar controlar, cambiar o parar los pensamientos es un desgaste inútil de energía, es una batalla perdida. Lo importante para tu bienestar es la manera en la que respondes a esos pensamientos. Es relativamente fácil ignorar muchos de ellos, pero otros, persisten, nos atormentan; realmente nos limitan y nos bloquean.

Yo parto de la base de que si un pensamiento es desagradable, pesado, molesto, angustioso o, en definitiva, que no es positivo y potenciador para mí, entonces no es cierto. Generalmente, lo que hago es, sencillamente, no darle mi atención, no escucharlo; asunto arreglado. Sin embargo, no siempre es tan fácil.

Voy a compartir una técnica, que utilizo personalmente, desarrollada por Byron Katie: Las cuatro preguntas y las inversiones.

Cuando el “observador” detecte un pensamiento especialmente estresante y persistente, hazte las siguientes preguntas:

(Al contestarlas, cierra los ojos, aquiétate y sé testigo de lo que aparece. La indagación deja de funcionar el momento en que dejas de responder a las preguntas).

1. ¿Este pensamiento es verdad?

2. ¿Puedo saber que es verdad con absoluta certeza?

3. ¿Cómo reacciono, qué sucede, cuando creo en ese pensamiento?

4. ¿Quién sería sin el pensamiento?

Es importante permitir que la respuesta a la pregunta 4 penetre en ti porque te saca del momento presente, del statu quo. Pero si paras aquí, puedes volver fácilmente al pensamiento inicial, por eso es importante hacer el siguiente paso: Invierte el pensamiento.

Aquí, cambias el pensamiento de forma que funcione para ti individualmente, no hay una manera “correcta” o fórmula para esto. Se trata de encontrar tres ejemplos específicos y genuinos de cómo cada inversión es verdad para ti en esta situación. Para hacer cada inversión, regresa y comienza de nuevo con la afirmación original.

Un pensamiento negativo puede invertirse hacia uno mismo, hacia el otro y al opuesto. Por ejemplo “Mi pareja no me escucha” puede invertirse a:

“Yo no me escucho”: encuentra por lo menos tres ejemplos genuinos y específicos de las veces que tú no te has escuchado.

“Yo no escucho a mi pareja”: encuentra por lo menos tres ejemplos genuinos y específicos de las veces que tú no has escuchado a tu pareja.

“Mi pareja me escucha” encuentra por lo menos tres ejemplos genuinos y específicos de las veces que tu pareja te ha escuchado.

Este trabajo de inversión nos ayuda a abrir la mente, al ser capaces de ver más puntos de vista, a ser más flexibles con nuestros pensamientos y así superar la dualidad, es decir, no creer ciegamente que un pensamiento es cierto.

Una vez que te das cuenta de que lo que piensas no es real, y lo ves tal cual es – tan solo un pensamiento- se te quitara un gran peso de encima. Y saber que puedes dejar ir estos pensamientos es uno de los primeros pasos para la paz interior.

 

“Un pensamiento es inofensivo a menos que nos lo creamos. No son nuestros pensamientos sino nuestro apego a ellos, lo que origina nuestro sufrimiento. No hay que intentar expulsar los pensamientos, hay que recibirlos con comprensión y luego ellos nos dejan a nosotros”.

- Byron Katie

 

Así, cuando aprendemos a reconocer nuestros pensamientos negativos y nos permitimos dudar de que sean verdad, abrimos la posibilidad de poder elegir aquellos más beneficiosos para nuestra vida. Necesitaremos cierto tiempo de asimilación, integración y, sobre todo, comprobación en la vida real de que un nuevo pensamiento (y, por lo tanto, la creencia asociada a él)  es más válido que el anterior.

Este trabajo personal lo podemos hacer diariamente, pero algunos pensamientos surgen de creencias limitantes que están tan profundamente enraizadas en nuestro inconsciente, que no podemos verlas por nosotros mismos, ni evitar que controlen muchos de nuestros pensamientos. En estos casos, un terapeuta o acompañante puede ser de gran ayuda.

 

Fuentes:

http://thework.com

 

Comments

If you want to post comments, you need to login first. login

Información al usuario

En este espacio virtual, Ud. Obtendrá información que tiene que ver con la salud.

Ninguna opinión o información que pueda extraer de los textos que aquí se publican, sustituyen ni pretender alterar la relación que Ud. Tiene con su médico.

Es su responsabilidad usar y hacer uso de esta información de manera que complementen y enriquezcan sus conocimientos sobre su estado emocional.

En última instancia, es su responsabilidad tomar las decisiones más convenientes sobre su salud.

Sobre BioCommunity

Bienvenidos a la mayor comunidad de salud, crecimiento personal e intercambio de conocimientos.

En esta comunidad podréis encontrar diversa información sobre diversas técnicas de curación así como gran variedad de expertos en estas terápias.

Donación

Si deseas realizar un donativo para la sostenibilidad de la comunidad, puedes hacerlo con el siguiente botón a través de PayPal.

Todos los donativos irán destinados a la mejora y al mantenimiento de la comunidad, así como el coste de los servicios implicados.